Sinaloa, de los peores en nivel de educación

February 6th, 2012

Noroeste

Revela organismo México Evalúa que Sinaloa ocupa el penúltimo lugar en rendimiento educativo, sólo por encima de Oaxaca

 

Sinaloa es el segundo estado con los peores resultados en educación, de acuerdo con la prueba Enlace 2011, dio a conocer recientemente el organismo México Evalúa.

Según dicho centro de análisis de políticas públicas, en su portal de Internet www.mexicoevalua.org, se establece que Oaxaca fue el estado que presentó los más bajos niveles de excelencia en la Evaluación Nacional de Logros Académicos en Centros Escolares, al mostrar sólo el 12 por ciento en el nivel ‘Bueno’ o ‘Excelente’. A dicho estado le sigue Sinaloa, que apenas supera el 30 por ciento en dicho nivel de eficiencia.

El primer lugar en eficiencia lo ocupa Sonora, con un nivel de ‘Bueno’ y ‘Excelente’ superior al 50 por ciento.

Incluso, México se encuentra entre los países con mayor porcentaje de estudiantes que carecen de habilidades básicas, con el 49.5 por ciento, esto, según los resultados arrojados por la prueba PISA, The High Cost of Low Educational Performance (OCDE), en 2011.

México obtuvo menos del 50 por ciento en la distribución internacional de resultados de PISA, después de Tailandia, Bulgaria y Chile. Uno de cada dos estudiantes mexicanos de 15 años, se ubica en los niveles mínimos de desempeño que establece PISA.

México Evalúa señala además que el sistema educativo del país no es barato y tampoco genera resultados positivos, con relación a otros países.

Señala que uno de cada dos estudiantes mexicanos de 15 años, se ubica por debajo del nivel mínimo de desempeño que establece PISA.

Las familias más pobres destinan casi hasta un 30 por ciento del gasto en educación a cubrir imprevistos en sus escuelas.

Señala además que el gasto del sistema educativo mexicano es opaco, al no informar cuál es el costo real por cada alumno y por cada escuela en el sistema educativo.

En 2006 se destinó casi el 16 por ciento del gasto público a la educación. Según la OCDE, mientras que países como Nueva Zelanda destinaron más del 12 por ciento, y su nivel en PISA fue del 90 por ciento de efectividad.

‘RANKING’

Los más atrasados, según Enlace

1.- Oaxaca

2.- Sinaloa

3.- Querétaro

4.- Yucatán

5.- México

6.- Tamaulipas

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Distinguen a las mejores empresas de México

November 22nd, 2011

Noroeste

Las empresas de origen sinaloense, Agroindustrias del Norte, y Del Campo y Asociados, fueron reconocidas por Deloitte, Banamex y el Tecnológico de Monterrey, como Las Mejores Empresas de México.

Las empresas de origen sinaloense, Agroindustrias del Norte, y Del Campo y Asociados, fueron reconocidas por Deloitte, Banamex y el Tecnológico de Monterrey, como Las Mejores Empresas de México.
En la edición 2011, son 29 empresas seleccionadas a nivel nacional para recibir la distinción que por segundo año se entrega a las empresas medianas del País.
La iniciativa reconoce el alto nivel de desempeño en la gestión de negocios de las empresas medianas mexicanas, no conformando un ranking o premiando a un personaje, sino reconociendo a las empresas que se destacan en sus prácticas o procesos de negocios.
Las instituciones patrocinadoras realizan un sofisticado proceso de evaluación, considerando cinco aspectos: crecimiento en ventas, margen operativo, eficiencia en administración de activos, manejo de fortalezas, y liderazgo.
La misión es elevar los estándares de las prácticas de negocio de la comunidad empresarial mexicana, especialmente el segmento de empresa media, así como reconocer la calidad de la gestión, difundir modelos de negocio exitosos y fomentar la importancia de la participación y exposición.

Aportación
Las empresas medianas del País constituyen un sector estratégico para la economía, son productoras del 52 por ciento del Producto Interno Bruto nacional, y generan el 72 por ciento del empleo formal del País.
Para Deloitte, Banamex y el Tecnológico de Monterrey, el futuro de la competitividad y crecimiento económico de México está basado en la mejora de las empresas medianas.

Reconocidas
Agroindustrias del Norte
, empresa comercializadora de soluciones integrales de alta tecnología para el sector agrícola, dirigida por Marco Esteban Ojeda Elías, es de las 16 empresas del País que recalificaron en 2011, es decir, por segundo año consecutivo se le seleccionó para recibir la distinción.
Este año, 13 empresas se incorporaron a la lista de Las Mejores Empresas de México, siendo una de ellas Del Campo y Asociados, dirigida por Diego Ley López, empresa dedicada a la producción y venta de hortalizas en invernaderos y cielo abierto.

29
Empresas medianas mexicanas componen la lista de las Mejores del País.

2
Empresas sinaloenses son reconocidas como las mejores del País.

16
Empresas fueron reconocidas por segundo año consecutivo, dentro de ellas una de Sinaloa.

13
Empresas recibirán en 2011 el reconocimiento por primera vez, dentro de ellas una sinaloense.

 

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Educación es la fórmula contra la violencia actual

October 25th, 2011

Milenio

Investigadores, académicos y autoridades estatales coincidieron en afirmar que la mejor fórmula para enfrentar la ola de violencia por la que atraviesa el país es el impulso a la educación, durante la inauguración del Congreso Internacional de Filosofía con sede en la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM).

 

Investigadores, académicos y autoridades estatales coincidieron en afirmar que la mejor fórmula para enfrentar la ola de violencia por la que atraviesa el país es el impulso a la educación, durante la inauguración del Congreso Internacional de Filosofía con sede en la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM).

El rector Eduardo Gasca Pliego indicó que se requiere abrir más espacios en los niveles medio superior y superior para que los jóvenes no volteen hacia las bandas delictivas, pues actualmente sólo 3 de cada diez tienen acceso a la educación.

“Sólo 30 por ciento de su población de 19 a 23 años accede a estudios superiores y la violencia es uno de los problemas más graves que secuestra a la sociedad”.

El rector de la UNAM, José Narro Robles, destacó que actualmente el país “sufre una crisis agudizada de violencia, inseguridad e injusticia”, por lo que “es indispensable reaccionar frente a esos elementos y proponer a la educación, la cultura y las humanidades como fórmulas indispensables para alcanzar la justicia, verdadera solución de este y otros problemas”.

En entrevista, Narro Robles destacó que se trabaja de la mano con el gobierno federal para traducir a hechos reales las 36 acciones propuestas por la institución encaminadas a fortalecer la seguridad del país.

“Hemos estado trabajando con el interlocutor que definió el titular del Poder Ejecutivo federal, hace unos cuantos días tuve una reunión con él, hemos definido una serie de áreas que son responsabilidad, compromiso del gobierno federal y estamos trabajando en ellas para darles vigencia y generar las acciones correspondientes”.

Destacó que el Estado de México es la única entidad que ha firmado un convenio similar, que permitirá contar con un diagnóstico sobre los problemas que enfrenta en esta materia y las acciones a emprender para solucionarlos.
En tanto, el secretario estatal de Educación, Raymundo Edgar Martínez Carvajal, sostuvo que “de la educación depende que la violencia se erradique y nunca más se imponga a la razón”.

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Jóvenes rehenes del narco – Juventud acorralada

October 24th, 2011
Noroeste

Jóvenes rehenes del narco

Juventud acorralada

 

Las nuevas generaciones están atrapadas en lasubcultura del narcotráfico, la desintegración familiar, la drogadicción, así como la falta de educación, empleo, salud.

Segunda parte

La juventud sinaloense está acorralada en una sociedad que la ha excluido y ahora busca de manera fácil obtener dinero atrapada en una subcultura del narcotráfico, que la está llevando a la muerte.
La falta de políticas públicas adecuadas ha provocado que muchos jóvenes sinaloenses sean “abrazados” por los tentáculos del crimen organizado y caigan víctimas de las balas de la lucha entre cárteles, o producto de la guerra del gobierno contra la delincuencia organizada.
En este problema juega un papel muy importante la desintegración familiar, el entorno en el que se vive, así como la falta de oportunidades de educación, empleo, salud y vivienda.
Todo este escenario se complica con el aumento en la venta y consumo de drogas, a tal grado que está envenenando hasta a los niños y niñas desde los 12 años.
Pero la solución a esta situación no se ve a corto ni mediano plazo, pues el gobierno no tiene precisas las dimensiones del problema, salvo en el discurso político, aseguran especialistas y la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos de Sinaloa.

El rezago educativo
Uno de los principales motivos por los que son arrojados los jóvenes a los brazos del narco es la falta de educación.
En Sinaloa, de acuerdo con información de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo 2010 del INEGI, de cada 100 hombres y mujeres de 15 a 29 años, sólo 41 asisten a la escuela.
En promedio, la población joven tiene 10 años de estudio, es decir, cuenta con primer grado de educación media superior.
En cuanto a la distribución porcentual según el nivel de instrucción de la población joven, el 34.2 por ciento de la población joven tiene educación media superior y superior; el 40.5 por ciento secundaria completa; 20 por ciento primaria completa; y 4.4 primaria incompleta.
Según información de la Subsecretaría de Educación Media Superior de la SEPyC, el 66 por ciento de la población adolescente ingresa a bachillerato y el resto queda fuera.
Además, de los que inician la prepa, el 25 por ciento no la termina.
Al no haber oportunidades, parte de la juventud se queda sin estudiar ni trabajar. A este sector se le llama “ninis”, los cuales, según el Rector de la UNAM, José Narro Robles, representan 7.5 millones de jóvenes en el país.
Sin embargo, el Gobierno federal sólo reconoce 285 mil “ninis”.
De acuerdo con información publicada en Noroeste, el diputado federal Óscar Lara Salazar, informa que en Sinaloa hay cerca de 50 mil jóvenes que ni estudian ni trabajan y que de no tomar medidas en materia de educación, las cifras se dispararán.
“Estamos viendo un Estado que en la práctica se está convirtiendo en un proveedor de la mano de obra de la delincuenciaorganizada”, expresa el Legislador.

Dañan drogas hasta a niños
Otro aspecto que ha dañado enormemente a la nueva generación es la drogadicción, producto del incremento de la venta de estupefacientes en colonias y pueblos de Sinaloa.
Los resultados de la Encuesta Nacional de Adicciones 2008, la más reciente publicada por el Gobierno federal, revela que el consumo de drogas en México está aumentando, la mariguana sigue siendo la preferida, el consumo de la cocaína se duplicó y las metanfetaminas muestran tendencias de crecimiento.
El consumo en las mujeres va en incremento en mayor proporción que en los hombres; y los adolescentes entre los 12 y 17 años son los que están en mayor riesgo.
También señala que las generaciones actuales son las que se encuentran más expuestas a la oportunidad de usar drogas, las consumen en mayor proporción y abusan más de ellas que las generaciones anteriores.
Contrario a este incremento, sólo la mitad de los jóvenes entre los 12 y 25 años ha estado expuesta a la prevención.
De acuerdo con el INEGI, Sinaloa está entre los principales 14 estados consumidores de droga, sobre todo cocaína y metanfetaminas.
Sociedad amenazante
Para el especialista en sicología social, Tomás Guevara Martínez, los jóvenes de ahora están creciendo en una sociedad amenazante que los amedrenta cotidianamente.
“Los jóvenes crecen ahora en una realidad donde no hay escuela para todos, en donde no hay empleo, en donde está la amenaza del sida, la amenaza de la inseguridad y la desintegración familiar, donde hay una pérdida de valores, donde hay un mundo corrupto y de impunidad, sin ninguna comparación con la realidad que nosotros vivimos”, expone.
Mientras que la generación anterior creció en un ambiente de familia unida, hoy prevalece la desintegración familiar que amenaza a toda la sociedad.
“Entonces, en este mundo, ¿qué generación de jóvenes se va a sentar a pensar en un proyecto futuro? No hay, la idea de futuro de los jóvenes de hoy cambió completamente respecto a la generación anterior”, asevera.
Esta desintegración familiar aceleró la descomposición de los jóvenes, quienes quedaron vulnerables ante la delincuencia organizada.
Guevara Martínez asegura que hay una ruptura generacional acelerada por los medios de comunicación, como por ejemplo el desarrollo de Internet, el celular, la computadora.
Los niños y adolescentes manejan las computadoras y el Internet y el papá ni siquiera tiene un celular.
“Son abismos generaciogeneracionales que han dislocado la comunicación entre una generación y otra”.

¿Dónde entra la delincuencia organizada?
Los jóvenes quedan totalmente independizados del mundo adulto. Esta dislocación de la comunicación colocó a los jóvenes en un mundo propio, y ante una sociedad amenazante, la inseguridad, el desempleo, etcétera, los dejó en una situación de vulnerabilidad y fueron cautivados por el discurso de lo ilícito.
El investigador de la Facultad de Psicología de la UAS manifiesta que el problema del narcotráfico fue mal abordado por el Gobierno federal.
“Creo que fue un verdadero error el haber iniciado una guerra contra el crimen organizado sin haber previsto o imaginado siquiera las consecuencias sociales que pudieran tener. Eso que llaman efectos colaterales a mí me da la impresión que son mucho más lastimosos que el propio tráfico de drogas”, asegura.
Lo peor de todo, dice, es que los padres están enterrando a sus hijos cuando la ley de la naturaleza es al revés.”Ahora resulta que el padre no le da educación y más bien está dando sepultura a su hijo”, asevera.
Guevara Martínez hace un llamado a la sociedad, y principalmente a los jóvenes, a salir a la calle a indignarse contra la situación que prevalece.
“Las asociaciones civiles están promoviendo que la sociedad ya no se quede callada, que denuncie, que se indigne por esta situación; si nosotros nos quedamos acorralados en el miedo, la situación va a empeorar.
“Ahorita el primer paso que la sociedad tiene que dar es cambiar su esquema emocional, ya no es el miedo, el temor, la incertidumbre lo que debe guiar nuestro comportamiento, sino el coraje, la indignación, porque esta manera como se ha lastimado a la vida cotidiana ya no se puede seguir soportando”, añade.
Para reencontrarse con la juventud, propone también hacer el esfuerzo de entender a los jóvenes a través de la educación y la cultura.7.5
Millones de ninis, según la UNAM.

La cultura del narco

“Pues es la única forma de agarrar dinero ahorita, porque pones a un profesionista y a un narco, gana más un narco”; “para lo que yo quiero estudiar es piloto aviador, es más o menos para eso, por ejemplo un amigo que me diga que quiere que yo trabaje para él, que le lleve un cargamento en la avioneta…”; “…a veces le digo jugando a mi mamá: me voy a casar con un narco, pero no te sabría decir qué tanto lo quiero…”; “tal vez cuidando mercancía en mi casa, no sé de matador, de ser el jefe, sí lo haría si lo necesitara realmente, de andar con el jefe cuidándolo, matando gente, por qué no”.
Éstas son expresiones de algunos estudiantes de preparatoria que hablan sobre el narcotráfico y que fueron plasmadas en la tesis Lo Normativo y Contranormativo en el Proyecto de Vida de los Adolescentes de Educación Media Superior, de la Maestra María Dolores Pineda Mejía.
Expone que la cultura del narcotráfico es elaborada por los adolescentes a partir de dos referentes, la primera, como producto de la cultura propia de los narcotraficantes: vestimentatipos de carros, costumbres, música; y la segunda, como aceptación, admiración y adopción de sus valores por gente ajena a dicha actividad.
“Algunas personas piensan que sí es un orgullo ser narco, porque los corridos son los que alaban a los mafiosos, y hablan de personas que quisieran ser como él”, expresa Pineda Mejía.
Ante esta realidad, expone que es un gran reto para la educación media superior generar transformaciones que den oportunidades de desarrollo a los adolescentes.

Tiene Estado estrategia equivocada

Para el dirigente de la CDDH, el Estado ha respondido de manera equivocada ante el involucramiento de los jóvenes en la delincuencia organizada.

“Cuando ya nos dimos cuenta que estaba incidiendo a la alza el problema de los jóvenes, lo que hace el estado es penalizarlos.

EL REZAGO
La educación de los jóvenes en 2010:

20%
TIENE PRIMARIA
COMPLETA
4.4%
CUENTA CON
PRIMARIA INCOMPLETA

40.5%
CUENTA CON SECUNDARIA
COMPLETA

7.5
MILLONES DE NINIS, SEGÚN LA UNAM

34.2%
TIENE
EDUCACIÓN MEDIA
SUPERIOR Y SUPERIOR EN 2010

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Jóvenes rehenes del narco – Generación perdida

October 24th, 2011
Noroeste

Jóvenes rehenesdel narco

Generación perdida

 

Las huellas de la delincuencia organizada están dejando una estela de sangre joven; en Sinaloa, tener entre 15 y 25 años significa estar en la mira de los cárteles de las drogas y un peligro de muerte.

Primera de dos partes

Los primos Cristian y Rodrigo caminaban el 20 de septiembre en la noche por un costado del Canal Cañedo, en Yebavito, Navolato, sin imaginar que tenían sus minutos contados.
Platicaban tranquilamente cuando de pronto se les emparejó un vehículo color oscuro desde donde varios sicarios los acribillaron con armas largas.
Los jóvenes, de 18 años, intentaron correr, pero las balas fueron más rápidas. Ahí quedó tirado el cuerpo de Cristian, mientras que Rodrigo, aún con vida, fue privado de su libertad y al siguiente día encontrado muerto, torturado y degollado, por un camino de terracería. El cadáver estaba maniatado y envuelto en bolsas de plástico.
Al igual que este caso, muchos otros ocurren en Sinaloa de manera similar, con el sello de la delincuencia organizada.
Así fue asesinado Jorge, de 15 años, quien se encontraba adentro de un carro junto con su padrastro, en una gasolinera de San Pedro, cuando varios sujetos armados le dispararon y lo dejaron malherido. Alcanzó a llegar al hospital y falleció al recibir atención médica.
Éstas son las huellas del narcotráfico, que está dejando una estela de sangre joven.
El 2 de septiembre en la madrugada, sicarios encapuchados se “adueñaron” de las calles de Guamúchil. En la Colonia La Gloria tumbóaron la puerta principal de un domicilio. A punta de golpes y amenazas se llevaron a Javier y Pilar, de 22 y 26 años.
Enfilaron hacia la Colonia Unidad Nacional y repitieron la acción sin que policía alguno los detuviera. De ahí sacaron a los hermanos Silverio y Regino, de 19 y 22 años. Con toda impunidad los desaparecieron.
Los panteones de Sinaloa están llenos de personas jóvenes asesinadas por la delincuencia organizada.
Este tipo de muertes representa la segunda causa de decesos en hombres jóvenes en la entidad, de acuerdo con información del INEGI.
Tan sólo en este año, hasta el 12 de octubre, se habían registrado en Sinaloa mil 483 homicidios dolosos, un promedio de cinco diarios.
De acuerdo con datos de la Procuraduría General de Justicia del Estado, de 2005 a la fecha se han registrado 8 mil 112 muertes violentas, de las cuales, más del 60 por ciento son jóvenes que están siendo enterrados por sus padres.
Culiacán es una de las zonas más peligrosas de Sinaloa, aquí se registra cerca del 40 por ciento de los delitos de alto impacto, como el de Jesús Alfredo, de 23 años.
Él iba saliendo de la Central Camionera junto con su esposa y un cuñado, cuando varios delincuentes con armas de alto poder los agredieron. Ahí quedó muerto.
Hoy, los enfrentamientos entre cárteles de la droga y la guerra contra el narcotráfico están dejando a Sinaloa sin una generación, la cual ha sido manchada por la violencia. A estos jóvenes los han llamado la generación perdida.
Aunque no hay cifras concretas, se presume que en este sexenio, entre 23 mil y 75 mil jóvenes han sido reclutados por el crimen organizado y representan su brazo armado.
Un estudio de la Comisión de Seguridad Pública de la Cámara de Diputados realizado en 2011, estima que son 23 mil los jóvenes involucrados con el narco, mientras que el organismo Cauce Ciudadano dio dimensiona que son 75 mil los que están en las filas de la delincuencia.
El integrante de Cauce Ciudadano, Carlos Alberto Cruz Santiago, ubicó incluso los estados con mayor concentración de jóvenes enrolados en el narcotráfico, donde Sinaloa ocupa el primer lugar.
“Del total de jóvenes enrolados en el narcotráfico, 24 mil son ‘milicianos’ del Cártel de Sinaloa, 17 mil están con los Zetas y 7 mil 500 en La Familia Michoacana. Los demás están en otros grupos”, declaró a la Jornada el 6 se septiembre de este año.

El canto de la sirena
Hace aproximadamente 50 años se incubó en Sinaloa un mal que hoy ha hecho crisis y ha costado la vida a miles de personas. Y lo peor: está matando a los jóvenes.
La juventud se ha convertido en materia prima y rehén del narcotráfico, en una sociedad amenazante que no le ha cumplido con darle educación, empleo y seguridad.
Muchos, ante las escasas oportunidades, han sido presas del “discurso cautivador” de la delincuencia organizada y han engrosado las filas de los cárteles como sicarios y distribuidores de droga. Otros más han muerto como parte de los “daños colaterales” de la lucha del Gobierno federal contra el crimen organizado.
“Descuidamos a los jóvenes, los tenemos perdidos. Es una generación perdida”, considera el sicólogo social Tomás Guevara Martínez.
La especialista en sicología social de estudiantes de preparatoria, María Dolores Pineda, expone que la juventud en Sinaloa y particularmente en Culiacán, está determinada por un contexto social donde destacan el narcotráfico, la polarización social, la violencia, la falta deoportunidades de empleo, entre otros.
“La conjunción de estos elementos permite entender la complejidad a la que se enfrenta el joven para diseñar su propio proyecto de vida, en una ciudad que se encuentra expuesta de manera constante a la violencia, en donde ésta forma ya parte del imaginario colectivo, llegan incluso a asumirse como ‘normal, cotidiana y natural’”, subraya en su tesis Lo Normativo y lo Contranormativo en el Proyecto de Vida en Adolescentes de la Educación Media Superior.
Juventud de alto riesgo
De acuerdo con el estudio global de Homicidios 2010 de la Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito, el riesgo de convertirse en una víctima de homicidio a nivel mundial es más alto en los hombres jóvenes entre los 15 y 29 años.
Incluso, revela, ser joven en un país con bajo ingreso, alta desigualdad y problemas de narcotráfico, tiene un alto riesgo de morir asesinado.
En cuanto a la situación de México, el análisis revela que la dominación de los grupos del crimen organizado ha provocado un notable incremento en la violencia letal que no sólo afecta a los miembros de los cárteles de la droga, sino también a los miembros de las fuerzas de seguridad y a transeúntes inocentes.
“El aumento de los homicidios afectó incluso al grupo de edad de 15-19 años, ya sea como miembros de grupos de narcotraficantes o simplemente porque se encontraban en el lugar equivocado en el momento equivocado”, subraya la ONU.

“Es evidente que algunos grupos de la delincuencia organizada utilizan a personas aún más jóvenes y niños en sus filas, lo que los expone a un mayor riesgo de ser asesinados”.
Según el estudio sobre asesinatos del organismo internacional, México registró un aumento del 65 por ciento en homicidios en el periodo de 2005-2010.
La Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito ubica a Sinaloa como uno de los cuatro principales estados más violentos de esta nación.
“En México, por ejemplo, los homicidios se concentran en un pequeño número de estados: Chihuahua, Sinaloa, Guerrero y Baja California, que representan aproximadamente el 11 por ciento de la población, y concentran el 41 por ciento de los delitos de alto impacto en 2010 en el país”, manifiesta.
Mientras los jóvenes siguen cayendo en la guerra entre cárteles y la lucha del Gobierno contra el narcotráfico, no se ven acciones concretas por parte de la Federación y el Estado para contrarrestar este serio problema que está socavando a esta generación.

Jóvenes contra jóvenes

Las páginas de la nota roja de los diarios en la entidad aparecen plagadas de asesinatos y detenciones de jóvenes.

Un análisis de la información policiaca publicada en Noroeste durante este año, muestra que los crímenes y las víctimas de la violencia son en su mayoría jóvenes entre 15 y 25 años. Peor aún, los detenidos por asaltos, robos, secuestros, con armas de fuego y droga, son adolescentes y jóvenes en este mismo rango de edad.
Tan sólo una muestra de las notas publicadas en enero de este año, las edades de las personas muertas por situaciones violentas fluctúan entre los 16 y 35 años y el promedio general es de 32 años.
Según el análisis realizado, del total de asesinatos contabilizados en ese mes (110 de 166 muertos), 42 de ellos tenían entre los 16 y 25 años, es decir, el 38 por ciento; 29, en el rango de los 26 y 35, que significan el 26 por ciento; y el resto (29), de 36 años o más.
El comportamiento en los siguientes meses fue el mismo, por ejemplo, en agosto, de una muestra de 94 crímenes, se encontró que la edad promedio de las personas muertas fue de 32 años.
En cuanto a los rangos, se estableció que entre los 16 y los 25 años hay 32 personas asesinadas, que representan el 34 por ciento del total. Entre los 26 y los 35 murieron 36 individuos, el 38 por ciento; y de los 36 en adelante fueron 26, con el 28 por ciento de prevalencia.
En el caso de las detenciones por diversos delitos, el estudio reveló que la edad promedio de los presuntos asesinos, robacarros, puchadores, sicarios, secuestradores, asaltantes y rateros, es de 23 años.
Hay personas capturadas por las diversas instituciones policiacas que tienen desde 12, 13, 15, 16 y 17 años, aunque predominan las edades de 18 a 25 años.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, la encuesta de 2008 ya arrojaba un alza en la incidencia. Destaca que 43 de cada 100 presuntos delincuentes del fuero federal y 41 de cada 100 presuntos delincuentes del fuero común, eran jóvenes. Estas cifras han ido en aumento.
Pero no solamente los están matando o deteniendo, también los están desapareciendo.
Informes de la CDDH detallan que de 2003 a la fecha tienen registrados 250 casos de desapariciones forzosas, la mayoría de ellos de menores de 25 años.
“Es preocupante que nuestros jóvenes estén cayendo al panteón y al bote”, indica Leonel Aguirre Meza, presidente de la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos de Sinaloa.

MUERTE JUVENIL
Entre 23 mil y 75 mil los jóvenes involucrados con el narco.
* Más del 60 por ciento de los asesinados son jóvenes.
* Entre 16 y 35 años son la mayoría de las edades de las personas asesinadas.
* La edad promedio de los detenidos es de 23 años.
*250 casos de desapariciones forzosas, la mayoría de ellos de menores de 25 años.

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Narcocultura

August 23rd, 2011

Por: Ileana Guadalupe Lugo Palencia
Profesora de Humanidades
ITESM-Campus Estado de México

 

Justificación

Es común escuchar en estos días los sucesos que tienen que ver con los narcotraficantes, con los productores así como también con los distribuidores de la droga en nuestro país y de la relación tan tirante que existe entre México y los Estados Unidos a partir de 1985, con el caso Camarena y con la certificación de la que somos objeto año con año en el mes de marzo.

De igual forma, es interesante para mí, el saber qué es lo que está pasando alrededor de todo este ir y venir entre las dos naciones implicadas. Uno de estos factores es la cultura que se ha ido formando alrededor de todos esos poderosos seres que ahora tienen acceso a la riqueza a través de la producción, distribución y venta de las drogas ilegales, tanto en México como en los Estados Unidos.

Podría decir en este momento que “la narcocultura” es una forma de identidad de estos sujetos que tienen una manera muy especial de vestirse, de llevar alhajas, de hablar e incluso en sus pueblos de origen son muy populares y aceptados por los mismos habitantes de estos lugares de provincia porque hacen mucho por el bien de estos lugares, es decir, cubren la cuota que el mismo gobierno no hace: obras públicas, empleos, viviendas, etc. que favorecen a las personas de estos lugares.
Me parece muy interesante conocer si para ellos (los implicados en el narcotráfico) la manera de comportarse es una forma contestataria hacia la sociedad que los rechaza y los juzga sin conocer a fondo las razones que los llevaron a ganar el dinero de una manera ilícita y fácil.

El objetivo de este trabajo es el identificar qué es la narcocultura y, como es un término muy reciente, dejar claro qué es. Si pertenece a la subcultura o a la mafia. De igual manera mi interés es llegar a entender un poco más, no tan superficialmente, las razones psicológicas y sociológicas que llevan a éstos individuos a actuar como lo hacen en sus pequeños centros de poder y a ser omnipotentes para los pobladores de las regiones que los vieron nacer y crecer.

La hipótesis de este trabajo es que la narcocultura a pesar una forma de vida a través de hábitos, costumbres, valores que entre ellos mismos tienen tales como la lealtad, la religión, el valor, etc., no es una forma de rebelión hacia la sociedad, es decir, no aporta una crítica a la sociedad, tal como sucedió con el movimiento hippie en los setentas o los movimientos juveniles en los sesentas.

 

INTRODUCCIÓN

El narcotráfico es, en la actualidad para México, un problema con muchas aristas

Una de ellas, es la cultura que han formado estos seres entre ellos mismos y en las poblaciones donde se desarrollan: la narcocultura.

La narcocultura, como podremos ver en este trabajo, involucra la manera en cómo ellos viven, se relacionan, se visten e incluso la forma en que se velan sus cuerpos y son recordados en los panteones de Culiacán, Sin.

A través del presente trabajo se pretende explicar qué es la narcocultura, es una subcultura o una cultura contestataria que desea criticar al sistema en el que vivimos.

El trabajo abarca un marco teórico basado en definiciones que intentan acomodar y explicar qué es ésta; la segunda parte intenta ejemplificar el caso de Sinaloa y Guadalajara en el que se mezcla la narcocultura entre las sociedades de estas dos ciudades. Es decir, se puede palpar, pero nadie dice nada.

Definición de Narcocultura

El término de narcocultura es muy reciente ya que al estar investigando en diferentes diccionarios no encontré la definición como tal. Se puede, entonces, sacar una conclusión de qué es la narcocultura a partir de las palabras que la forman: Narcóticos y cultura

Narcótico Son las sustancias que actúan directamente sobre el Sistema Nervioso Central, suprimen el dolor, inducen el sueño e intervienen para bajar la temperatura.

Cultura es el nombre común para designar todos los tipos de conducta socialmente adquiridos y que se transmiten con igual carácter por medio de símbolos; por ello es un nombre adecuado para todas las realizaciones características de los grupos humanos; en él se comprenden, construcción de instrumentos, la industria, el arte, la ciencia, el derecho, el gobierno, la moral, la religión, sino también los instrumentos materiales o artefactos en los que se materializan las realizaciones culturales y mediante los cuales surten efecto práctico los aspectos intelectuales de la cultura, como los edificios, instrumentos, máquinas, artificios para la comunicación, objetos de arte, etc. La significación científica del término es, por consiguiente, completamente diferente de su acepción popular. Comprende todo lo que es aprendido mediante la comunicación entre hombres. Abarca toda clase de lenguaje, las tradiciones, costumbres y las instituciones. Como jamás se ha tenido noticia de un grupo humano que no tuviera lenguaje, tradiciones, costumbres e instituciones, la cultura es la característica distintiva y universal de las sociedades humanas. De aquí su importancia como concepto sociológico.[1]

Dentro de los mismos narcóticos podemos encontrar una gran variedad de éstos que permiten al ser humano utilizarlo para atender algún mal, esto es en el caso que un médico lo administre, o en el otro, y más común desafortunadamente, para fugarse de la realidad, es decir, ante la falta de valores familiares, de oportunidades escolares, laborales, etc. el individuo recurre a la droga. Así es menos pesada la vida o la realidad.

Alucinógenos: Sustancias que producen alteraciones mentales, emocionales y del comportamiento, semejantes a las que caracterizan a la psicósis con desorganización de la personalidad. Suele provocar alucinaciones, es decir, falsas impresiones sensoriales.

Analgésicos narcóticos: Existen tres grandes grupos: los alcaloides naturales como son la morfina y la codeína que se obtiene del opio; los alcaloides semisintéticos, como la heroína producida a partir de una modificación química de la morfina y, los alcaloides sintéticos son la metadona y la perdina. Son sustancias que actúan directamente sobre el Sistema Nervioso Central y que suprimen el dolor, inducen al sueño e intervienen para bajar la temperatura y su efecto más importante es que reducen la sensibilidad y pueden producir euforia.

Cocaína: Es un estimulante potente del Sistema Nervioso Central que produce un aumento en el estado de alerta, sentimientos intensos de euforia, produce inhibición del apetito y de la necesidad de dormir.

Cristales: Nombre popular que se ha dado a drogas estimulantes que puede referirse a derivados de la coca como el crack o la metanfetamina cristalizada, ambos tipos de sustancias se fuman y existe evidencia de que pueden llegar a ser más adictivas que la cocaína pura.

Droga: Es cualquier sustancia química que produce en la persona cambios fisiológicos, emocionales o del comportamiento.

Estimulantes: Sustancias que inducen alteraciones profundas en el Sistema Nervioso Central, producen aumento del estado de alerta y la iniciativa, falta de sueño, mejoría del ánimo, euforia, merma del apetito y pérdida de peso corporal.

Hashish: Es una recina extraída de la planta de mariguana.

Heroína: Es un potente analgésico narcótico, semisintético, derivado de la morfina, tiene efectos eufóricos y analgésicos muy potentes y un potencial adictivo más alto que cualquier otro analgésico narcótico.

Inhalables: Son hidrocarburos solventes volátiles que se obtienen del petróleo y del gas natural, que tienen efectos psicotrópicos similares a los de otras sustancias sedantes e hipnóticos, generalmente producen distorsiones sensoriales y percepciones temporales.

Mariguana: Es un alucinógeno leve, en dósis baja induce un sentimiento de relajación, desinhibición emocional, distorsiones perceptuales y sensoriales, inhabilidad cognitiva y motora.

Narcótico: Sustancias que actúan directamente sobre el Sistema Nervioso Central, suprimen el dolor, inducen el sueño e intervienen para bajar la temperatura.

Opio: Se obtiene de la amapola, contiene varios alcaloides, entre la morfina y la codeína; de la morfina se sintetiza la heroína. Estas sustancias tienen un efecto analgésico muy potente. Los efectos principales son: analgesia, somnolencia, cambios en el estado de ánimo, depresión respiratoria, cambios en la motilidad gastrointestinal, además de producir náusea y vómito.

El alto grado de adicción que desarrollan estas sustancias está dado, en primer lugar, por el placer que provoca y, en segundo lugar su administración crónica provoca un desagradable síndrome de abstinencia, el cual intenta posponer el individuo a toda costa.

Sedantes/barbitúricos: Son sustancias depresoras del Sistema Nervioso Central, producen sedación ligera, sueño, hipnósis y en dosis elevada, pérdida de conocimiento, anestesia quirúrgica y depresión respiratoria.

Tranquilizantes/ansiolíticos: Son los agentes psicoterapéuticos más utilizados en el mundo, entre otras razones, porque a dosis bajas son efectivos en el manejo de una variedad de estresantes comunes.

Se le llama ansiolíticos y se les distingue de los tranquilizantes mayores, no en función de sus efectos, sino por el tipo de trastornos para los cuales se prescriben. Los tranquilizantes que son utilizados para el tratamiento de los síntomas psicopáticos constituyen un tipo diferente de sustancias y no se consideran fármacos de abuso. Se clasifican de acuerdo a una estructura química: 1) derivados del alcohol propílico (mecrobamato, fenaglicodol, etinamatol); 2) derivados de la benzodiazepina (clordiazepóxido, diacepán, oxacepán) y, 3). Sustancias químicas heterogéneas (como la benactizina, buclizina, clormezazona, mefanazolona y metacualanona). Los tranquilizantes o ansiolíticos son depresores del Sistema Nervioso Central y su acción sobre ésta resulta semejante a la que producen los barbitúricos.[2]

Una primera conclusión a esta definición sería que la narcocultura es la cultura que rodea a la producción, distribución y consumo de narcóticos, por un lado, pero por el otro, la narcocultura abarca a todas aquellas personas que necesitan de las sustancias para sentirse bien, ya que han creado dependencia hacia ellas, y que las adquieren con los productores/distribuidores de droga.

Así tambien, y según los datos que ofrece el Programa de Control de Drogas de Naciones Unidas (UNDCP), el negocio de las drogas es ampliamente aceptado, rentable y deja grandes ganancias y, si no, veamos las siguientes cifras:

-      Millones de consumidores de mariguana: 141.2
-      Millones de consumidores de anfetaminas: 30.2
-      Millones de consumidores de cocaína: 13.3
-      Millones de consumidores de alucinógenos: 25.5
-      Millones de consumidores de heroína: 8.2
-      Hectáreas de cultivo de mariguana: 670 mil
-      Toneladas de producción mundial de mariguana: 500 mil (1997)
-      Toneladas de mariguana decomisadas en 1996: dos mil 524
-      Toneladas de mariguana decomisadas en 1995: tres mil 044
-      Mayor cultivo silvestre de mariguana: Rusia
-      Mayores cultivadores ricos: Estados Unidos, Australia, Canadá.
-      Método favorito de cultivo en Estados Unidos: Tecnología hidropónica
-      Mayores cultivadores latinos: México, Colombia, Brasil
-      Región donde cayó la producción de mariguana: América Latina
-      Región donde aumentó la producción de mariguana: Asia
-      Hectáreas de cultivo de cocaína: 200 mil
-      Toneladas de producción mundial de cocaína: 302 mil (1997)
-      Toneladas de cocaína decomisada en 1996: 351
-      Toneladas de cocaína decomisada en 1995: 288
-      Mayor productor de hoja de coca: Perú
-      Toneladas de hoja de coca de Perú: 118 mil
-      País donde bajó el cultivo de coca: Perú y Bolivia
-      País donde aumentó el cultivo de coca: Colombia
-      Mayores productores de cocaína: Colombia, Perú y Bolivia
-      Hectáreas de cultivo mundial de opio: 265 mil
-      Toneladas de producción mundial de opio: Cinco mil
-      Mayor productor mundial de opio: Afganistán
-      Hectáreas de cultivo de opio en México y Colombia: 12 mil
-      Kilogramos de anfetaminas decomisadas en 1996: 14 mil 566
-      Drogas sintéticas favoritas: Éxtasis (Ectasy) y Hielo (Ice).[3]

Una definición más cercana a la Narcocultura es la de subcultura que es el subconjunto de elementos culturales tanto materiales como inmateriales (valores, conocimientos, lenguajes, normas de comportamiento, estilos de vida, instrumentos de trabajo) elaborado o utilizado típicamente por un sector, segmento o estrato de una sociedad: una clase, una comunidad regional, una minoría étnica, una asociación política, religiosa, deportiva, una categoría profesional, una organización como la burocracia, el ejército, una gran empresa o bien una comunidad desviada como el hampa de las metrópolis o de la mafia.

En tanto comparte algunos rasgos esenciales de ella, ese subconjunto de elementos culturales se caracteriza dentro del conjunto de la cultura dominante, en algunos casos por ser una variante diferenciada o especializada de ella como son en general los profesionales, o bien un elemento históricamente constitutivo de ella, como las regionales o étnicas; en otros casos, por el hecho de presentarse como una forma de desviación o de oposición real o aparente, respecto de ella.

En el caso de las sociedades criminales o de la sociedad juvenil. Sin embargo, cuando una sociedad incorpora en su casi totalidad elementos que se presentan o son percibidos como radicalmente opuestos a la cultura dominante se tiende a llamarla más bien contracultura.[4]

Sin embargo para que la narcocultura quepa en la definición de contracultura, para mí, sería una manera de rebeldía ante lo económico, político y social. Este es el caso de los hippies (que también consumían drogas) en la década de los 60 y 70.

No es una actividad contestataria, sino que asume la situación social y como tal obtiene grandes ganancias, hablando en términos monetarios.

Así también la narcocultura está explicada dentro de los marcos de la sociología criminal o del crimen.

Tal definición menciona que la investigación sociológica del crimen a la cual el italiano Enrico Ferri dio el nombre de sociología criminal a fines de 1881, mientras que en el mundo anglosajón se le llama simplemente criminología, ha sido atribuido gradualmente a una multiplicidad de tareas: arrojar luz sobre factores estructurales y culturales, mediatos e inmediatos, que en una determinada sociedad llevan a definir ciertos actos como comportamientos gravemente desviados, esto es como crimen y a convertirlos por lo tanto en objeto específico de las leyes penales y sus sanciones. El desarrollo de formas de anomia y más en general de crisis de las instituciones o bien de desorganización social. Todas implican una declinación de la función reguladora de normas fundamentales de comportamiento en las relaciones sociales y del apego moral y afectivo a valores y símbolos que confieren significado al orden existente en la sociedad, tal como se manifiesta en el sistema político. En la importancia que estos factores tienen para la génesis y la frecuencia del crimen se basa en gran parte de la sociología criminal inspirado por la obra de Durkheim.

Una situación de intenso conflicto cultural, como la que ocurre debido a las migraciones masivas internas e internacionales. Si la población que emigra es relativamente numerosa en comparación con la población anfitriona, y aquella es portadora de una cultura diferente, las definiciones cognoscitivas, afectivas y valorativas de ambas culturas, a partir de las que gobiernan la vida cotidiana, tienden a anularse, volviéndose ambiguas, y pierden su función orientadora respecto de las disyuntivas que confronta cada tipo de acción social, en cada situación.

Los fenómenos de rápida urbanización, la rápida formación en breve tiempo de grandes ciudades, metrópolis y núcleos urbanos. La masa de individuos que confluyen a las ciudades en expansión en busca de una ocupación que el campo ya no es capaz de ofrecerles, o que parece más atractiva de lo que éste ofrece, con una relativa multiplicación del proletariado bajo y de las ocupaciones semiparasitarias del sector terciario, es de por sí un factor criminológico. Además esto tiende a reforzar el efecto de otros factores tales como la crisis de las instituciones, incluido el gobierno local y el conflicto cultural.

La formación de guetos urbanos y suburbanos, es decir, la segregación en condiciones subestándar de vivienda, sociales y económicas de grupos de población con características marginales: estratos de ingreso inferior, tasa de desocupación precaria, grupos étnicos no autóctonos, inmigrantes. Se recuerda que “gueto” no significa simplemente distrito habitado por una población de características determinadas que la distinguen del resto, sino más bien distrito con una población que a causa de su marginalidad está prácticamente atrapada en él, y no le es posible salirse sino por breves períodos y con riesgos de diversa naturaleza. El factor criminológico debe verse por lo tanto en los fenómenos de degradación sociocultural, en el plano individual, familiar o comunitario propios de los guetos así definidos y constituidos, y no en la mera concentración de individuos con características similares.

La presencia difusa, especialmente si se inserta más o menos orgánicamente en el cuadro de ideologías políticas, de valores y actitudes que propenden a valer como justificación del crimen.

Entre los factores contingentes se cuentan las crisis económicas (recesión, desocupación, inflación); los periodos de rápido desarrollo económico; las guerras y los periodos de movilidad social que usualmente las suceden. Todos estos factores son en sí mismos ambiguos, es decir, pueden operar en el sentido de aumentar la tasa de criminalidad, o en el sentido de reducirla. Por lo tanto, siempre es necesario integrar la individualización de las correlaciones entre estos factores y una fenomenología criminal determinada, con el análisis del significado que el acto criminal reviste para quien lo consuma. Durante la crisis económica aumenta el número de personas que optan por cometer crimen como robo y pillaje, para hacer frente a las necesidades de subsistencia personales y familiares; pero en el interin escasea el dinero y las mercancías en circulación, el consumo y la posesión de los preciados bienes, y con ello las oportunidades o la utilidad de cometer hurtos o pillaje. Por su parte, los compradores de mercancía robada pagan menos por los objetos robados también su mercado se contrae, de ahí la mayor propensión a cometer robos de dinero en efectivo en lugar de hurtos de objetos.[5]

Es así como podríamos definir a la narcocultura como el producto de una sociedad en que se han perdido los valores, especialmente de quienes proporcionan (productores/distribuidores) de las diferentes drogas hacia los adictos.

Los “narcos” pertenecen a la mafia, tal como sucedió en la primera década del siglo veinte con la prohibición.

Para Leonardo Sciacia la mafia tiene su origen en la región toscana y quiere decir miseria.

Él mismo explica la mafia en términos que podrían aplicarse al fenómeno del narcotráfico en México.

Es una asociación de malhechores con fines de enriquecimiento ilícito, que nace de una administración pública débil, ineficaz y venal, constituida por funcionarios incapaces y mal pagados, que deben su puesto a alguien o directamente lo compraron y por eso mismo consideraban – y estaban autorizados de hecho – a crear parásitos en el sector más débil y desprotegido de sus gobernados.[6]

Pero cómo son los que forman parte de esa narcocultura tan hablada en el trabajo, cómo es la vida de estos seres:

….”En el estereotipo, visten pantalón vaquero, camisa de seda estampada, sombrero texano, cinturón piteado y botas de piel de víbora. Lucen cadenas y esclavas de oro, anillos de brillantes, relojes Rolex. Cargan radiotransmisores y teléfonos celulares. Viajan en camionetas Ram o Suburban con vidrios polarizados, donde llevan R-15 y cuernos de chivo. Escuchan a todo volumen música de la onda grupera. Son léperos y bravucones, prepotentes y ostentosos, mujeriegos, gastadores, generosos con los suyos”….[7]

Sin embargo, los narcos son mucho más que eso.

Su conducta, sus costumbres y sus modos obedecen a una peculiar concepción de la vida y de la muerte como centro de una cultura propia que se extiende y permea a la sociedad en que se insertan, en la que encuentran apoyos y complicidades. Tienen un código de ética que exalta valores como la lealtad, la amistad, el valor, la audacia, la hombría y el respeto. Lo que no se perdona es la traición.

En las ciudades del norte del país, los capos viven en mansiones enclavadas en las colonias de los ricos, que a los ricos compran muy por arriba de su valor real. Hacen inversiones multimillonarias en sociedad con empresarios respetables. Cohabitan y a menudo tienen a su servicio a los agentes y jefes policiacos dedicados a perseguirlos. Departen socialmente con funcionarios públicos de todos los niveles. Hacen donaciones a hospicios, hospitales, asilos, iglesias y seminarios. Ayudan a sus coterráneos y financian obras públicas en las comunidades de donde son oriundos.

Dentro de la población de Tijuana no hay diferencia entre los narcotraficantes y los miembros de los cuerpos policiacos. Hay una degradación moral y un descrédito de los cuerpos de procuración de justicia. Es en esto donde cobra presencia y legitimidad la acción de los narcotraficantes y toda la lógica de muerte que puede envolverlos.

Más allá de consideraciones morales y penales, la narcocultura es una realidad tangible, que en el norte y noroeste del país (donde por razones históricas, geográficas y culturales se han asentado los principales cárteles) adquiere una presencia mayor, cercana. Su expresión más popular son los corridos, que cuentan hazañas y tragedias, aventuras y desventuras, muertes, amores, complicidades y traiciones de los traficantes. Son los narcocorridos.

Un rasgo común es la violencia, evidenciada en ejecuciones sangrientas, así como en lacras asociadas al narcotráfico: robo de autos, asaltos, riñas, drogadicción. Otro, la ostentación irremediable que los narcos hacen de su dinero y su poder: los autos, las joyas, las fiestas, las armas.

El perfil arquetípico del narco, su estilo, su vestimenta, corresponde por lo demás al del agricultor sinaloense común y corriente, sobre todo el serrano. Es un atuendo tradicional en estas tierras, que los narcos asumen de una manera sofisticada.

La diferencia, en todo caso, es la calidad de ropa, su precio. A ellos les gustan las camisas de seda, estampadas, a veces la imagen de la virgen de Guadalupe o la del santo Malverde, el patrono de los narcos. También es común que lleven cinturones piteados – bordeados con hilo sobre el cuero – en cuya hebilla destaca una planta de mariguana.

Su gusto por la tambora y los jolgorios tampoco está reñido con los gustos de los campesinos sinaloenses.

Así también demuestran su devoción por el “santo” Jesús Malverde. Según la leyenda Malverde fue un ladrón bueno y generoso que en tiempos del porfiriato robaba para repartir el dinero entre los pobres y que fue ahorcado en 1909. Con el tiempo se hizo mito y los sinaloenses pobres lo hicieron su “santo”, al que veneraban en un altar colocado donde supuestamente estuvo el árbol de donde fue colgado.

Los narcos – como muchos otros campesinos, gente del pueblo – adoptaron a Malverde como su santo patrono. A él piden fortuna y protección. A él agradecen la feliz culminación de la cosecha, el cierre de un negocio.

Es común, a todas horas del día, ver en la capilla a sujetos de inconfundible facha que encienden veladoras y rezan al “santo”, o que le llevan la tambora para que le toquen durante dos, tres horas.

Malverde –cuyo busto en yeso recuerda el rostro de Pedro Infante – está presente también en los sembradíos de mariguana de la sierra sinaloense. Es costumbre que el plantío se levante en su honor un pequeño altar, con una reproducción de su efigie.

En Culiacán han proliferado en los últimos años las joyerías, las florerías y las funerarias de lujo. Hay clientes con dinero para esos ramos.

La muerte de algún capo o de alguno de sus familiares, es cosa frecuente, cotidiana casi. Siete nuevas funerarias se disputan en Culiacán el honor de atender esos servicios. Algunas como la Emaús y la San Martín, han abierto sucursales en otras localidades del estado como Navolato o Mocorito.

Los funerales de Amado Carrillo en El Guamuchilito costaron a la familia 500 mil pesos. Los proporcionó una de las agencias en expansión, la Emaús. Otra, la Moreh, única que ofrece el servicio de cremación, construyó un edificio de espectaculares dimensiones, con aires románicos en columnas y balaustradas. Ahí el servicio más económico cuesta 6,000 pesos, pero de ahí para arriba no hay más límite que el gusto y los recursos de los dolientes.

Dignas de verse son las tumbas de los narcos en los cementerios de Culiacán: verdaderos mausoleos de mármoles blancos y rosados destinados a perpetuar la memoria de sus moradores. En el panteón Jardines del Humaya hay toda una sección de narcocriptas, algunas de las cuales semejan catedrales en miniatura. En sus altares hay a menudo fotografias del finado en vida, con su cuerno de chivo en las manos. Ahí está la tumba donde descansan los restos de la mujer y dos hijos del Güero Palma, muertos trágicamente.

Guadalajara es otra cosa. En una ciudad conurbada de cuatro millones de habitantes, la presencia de los narcos se diluye. Por eso ellos emigraron de Sinaloa y otros estados hacia la capital tapatía, sobre todo a raíz de la Operación Cóndor y en general el recrudecimiento de la lucha antinarcóticos.

Sin embargo, ahí están ocultos en inmensas mansiones de las colonias residenciales, como Jardines de San Javier, La Estancia, La Calma, Lomas del Valle, Providencia o Lomas Universidad. Hacen negocios, invierten, alternan en sociedad.

La presencia de los narcos es discreta, aunque no inactiva: están en todas partes, como un pulpo que mueve sus tentáculos. Y no sólo en Guadalajara, también en el campo jalisciense. Ellos favorecen el cultivo en los municipios pobres, gravemente afectados por la política económica neoliberal. Los narcos no respetan nada; pero eso sí, son gente muy caritativa: patrocinan hospicios, regalan dinero, apoyan parroquias.

Conclusiones

A través de la investigación que hemos hecho y de las clases recibidas de esta interesante materia hemos llegado a concluir que:

1.    La narcocultura no es una forma contestataria de reaccionar de una parte de la sociedad. Podríamos decir, que forma parte de la misma corrupción que existe en todos los ámbitos del país y del gobierno.

Es decir, se sabe que está ahí, pero se permite que viva porque de qué otra forma puede generar empleos y salarios el gobierno si no es de esta manera.

2.    La narcocultura es una subcultura, como vimos en la primera parte del trabajo. Es, también, una falsa cultura que se está difundiendo en mucha gente que ve de alguna manera el narco como algo normal o por lo menos provechoso. No podemos excluir que para muchos jóvenes en la actualidad sea un ideal no confesado, pero un ideal en ellos oculto de llegar a ser un día alguno de los capos y tener poder y dinero.

3.    Como en toda cultura, la narcocultura involucra diferentes costumbres, hábitos, formas de identificación y de relacionarse entre ellos mismos. Los ejemplos más claros son la forma de vestir, la forma de hablar, los valores, e incluso de qué forma mueren y cómo son velados y enterrados sus cuerpos.

4.    El capo es visto como un héroe para los jóvenes y los no tanto ya que, algunos de ellos, hacen obras para la mejora de sus pueblos, dan dinero a los orfanatos, a la iglesia, etc. Por eso cuando mueren son recordados como el benefactor del pueblo y de la gente de ese mismo lugar. Lo que no hace el gobierno, que es su obligación, lo hace el narco para legitimarse ante los demás.
 

 

 
BIBLIOGRAFIA

1.    Alarmantes cifras mundiales sobre los estupefacientes. México : Negocios y Bancos, 1998.
2.    Correa, Yeri. Amado Carrillo ahora es leyenda. México : Semanario Etcétera, 1998.
3.    Fairchild, Henry Pratt. Diccionario de Sociología. México : Fondo de Cultura Económica, 1997.
4.    Gallino, Luciano. Diccionario de Sociología. México : Siglo XXI, 1995.
5.    Olivos, Nicolás. “Narcocultivo y cultura en la Sierra Tarahumara” en Revista Proceso, México, D. F. , 2000.
6.    Ortíz, Arturo y Martha Romero. Panorama del consumo de drogas en México en Alvarez Gómez, Ana Josefina (Comp.) Tráfico y consumo de drogas: una visión alternativa. México : UNAM/ENEP Acatlán, 1991.
7.    Ortíz Pinchetti, Francisco. “Tijuana, Culiacán, Guadalajara…un recorrido por los caminos de la droga” en Revista Proceso, México, D. F. , 1998.

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[1] Fairchild, Henry Pratt. Diccionario de Sociología. México : F. C. E. , 1997, Pp. 75.

[2] Ortíz, Arturo y Martha Romero Panorama del consumo de drogas en México en  Alvarez Gómez, Ana Josefina (Comp.) Tráfico y consumo de drogas: una visión alternativa. México: UNAM/ENEP Acatlán, 1991, Pp. 374-376.

[3].Alarmantes cifras mundiales sobre los estupefacientes. México : Negocios y Bancos, 1998.

[4] Gallino, Luciano. Diccionario de Sociología. México : Siglo XXI, 1995, Pp. 853-854.

[5] Ibid. Pp. 121-124

[6] Correa, Yeri. Amado Carrillo, ahora es leyenda. México : Semanario Etcétera, 1998.

[7] Ortiz Pinchetti, Francisco “Tijuana, Culiacán, Guadalajara….un recorrido por los caminos de la droga” en Proceso, México, D. F. : 1998.

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Boletín Electrónico – Junio Julio

August 8th, 2011

Boletín Junio Julio

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7mo. Concurso El Niño y la Empresa

June 27th, 2011

Galería de fotos del evento.

Sábado 18 de Junio de 2011

Museo de Arte de Sinaloa MASIN

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Pequeños emprendedores y creativos

June 24th, 2011

Pro Educa realiza el séptimo concurso El Niño y la Empresa

 

Preocupados por preservar el medio ambiente y haciendo conciencia por los cambios climáticos que han afectado al planeta causados por los distintos contaminantes derivados de la mano del hombre, pequeños emprendedores de 10 escuelas presentaron sus proyectos en el séptimo concurso El Niño y la Empresa con el título Ser Ecológico.
Los anfitriones fueron los integrantes de Pro Educa, quienes se preocupan por fomentar la cultura emprendedora de los niños y jóvenes, impulsándolos a desarrollar un plan de vida basado en la educación y el trabajo lícito, mejorando la calidad educativa mediante el fomento de valores para disminuir los índices de deserción escolar.
El evento se llevó a cabo en el Museo de Arte de Sinaloa, donde participaron 24 equipos provenientes de 10 escuelas, entre ellas, 22 de Diciembre, Agustín Melgar, Agustina Achoy, Lázaro Cárdenas, Héroes de Nacozari, 22 de Septiembre, ONU, FORD 2, Marcos Mora, y Margarita Maza de Juárez.
Carlos Enrique Vega, Ernesto López, Georgius Gotsis, Manuel Díaz, Yuri Peña, Lydia Peinado, Olimpia Sánchez, Teresa Zazueta, Aarón Ibarra y Carlos Armenta, representantes de empresas privadas e instituciones, calificaron el trabajo de los artistas.
Además de la exposición de proyectos el público disfrutó el programa artístico y cultural que estuvo a cargo de los alumnos de la escuela Estatuto Jurídico, quienes bailaron El Sinaloense; y Sinaloa a costa fue presentado por los de la primaria Vicente Guerrero.
También, un musical de Vaselina fue imitado por los niños de la escuela Vicente Guerrero; y para finalizar la obra de teatro guiñol titulada Sebastián el hortelano, logró arrancar las carcajadas de los asistentes.

GANADORES
Primer lugar: Galletas Mágicas Las Hadas, de la primaria Margarita Maza de Juárez.
Segundo: Mixi, por los alumnos de la primaria Marcos Mora.
Tercero: Bio-plastilina, de los niños de la escuela ONU.

GANADORES DE CATEGORÍAS
Además de dar a conocer los ganadores de los mejores proyectos, se entregaron reconocimientos para las categorías especiales como:
Creatividad: Snake Zoo, de la primaria 22 de Diciembre.
Cuidado del Medio Ambiente: Creativos en Acción, de los alumnos de la escuela Agustín Melgar.
Innovación de Producto: Líquido Arranca Grasa, presentado por los niños de la primaria Agustina Achoy.

ORGANIZADORES
La asociación de Pro Educa contó con el apoyo de la Escuela Activa Integral, Muebles Loredo y Agro Industrias del Norte para la realización del séptimo concurso El Niño y la Empresa con el título Ser Ecológico.

 

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Realizan Séptimo Concurso del Niño y la Empresa de Proeduca

June 22nd, 2011

Innovación Agrícola

Premian la creatividad y visión empresarial de tres escuelas ganadoras sobre proyectos ecológicos.

Tres escuelas de educación primaria resultaron las ganadoras del Séptimo Concurso del Niño y las Empresas de Pro-Educa, realizado en el Museo de Arte de Sinaloa, donde se calificó la creatividad y su visión empresarial sobre proyectos ecológicos.

Como parte del jurado participó el licenciado Marco Esteban Ojeda Elías, presidente del Consejo directivo de Pro-Educa, quien destacó “hemos tenido experiencias donde las empresas creadas por los niños han perdurado, como un invernadero que planta buganvilias, una empresa que hace escobas y otra más elabora mandiles”, destacó.

Los proyectos ganadores fueron: Galletas mágicas “Las Hadas”, de la escuela Margarita Maza de Juárez, que ayudan a combatir la anemia y otras enfermedades, elaboradas de Moringa. El premio fue de 30 mesa-bancos para su escuela.

El segundo lugar fue otorgado para la escuela Marcos Mora por el proyecto de Shampoo elaborado de manzanilla de la empresa Mixi, con un premio de 2 mil 500 pesos para pintura.

El tercer lugar lo recibió la escuela ONU con el proyecto Bioplastilina con un premio de mil 500 pesos en pintura.

Asimismo, se premio a la creatividad e innovación, logrando triunfadores los equipos de las escuelas 22 de diciembre por su proyecto Snake Zoo por sus figuras elaboradas de papel periódico y la Agustín Achoy por su proyecto líquido Arranca grasa.

En total fueron 24 los stands participantes de 10 escuelas de la entidad de los grados de quinto y sexto de primaria.

Cabe destacar que la empresa Agroindustrias del Norte formó parte del concurso así como de todos los eventos de Pro-Educa por ser una empresa socialmente responsable, realizando buenas prácticas en pro de la educación, la niñez y el  medio ambiente.

 


 

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